
Este proyecto marca un antes y un después para Koinobori Tattoo Family, un estudio de tatuajes y piercings ubicado en el barrio de Algirós (46022, València). El encargo coincidía con un cambio de nombre y de identidad, y se resolvió mediante rótulos tradicionales pintados a mano, diseñados para aportar carácter, presencia y una imagen sólida desde la fachada.
Desde el primer contacto con Luis, tatuador y gerente del estudio, quedó claro que la pieza debía tener carácter artesanal, presencia y personalidad, alejándose por completo de soluciones industriales o estándar.
El encargo: renovar imagen con criterio de fachada
Además del rótulo, el cliente me pidió una visión global de la fachada. Analicé el conjunto y propuse una intervención sencilla pero efectiva:
👉 cambio de color + rótulo tradicional.
Preparé un render con una propuesta cromática que encajaba con la nueva identidad del estudio y ayudaba a ordenar visualmente la fachada. La propuesta fue aprobada y, a partir de ahí, arrancó la fabricación del rótulo.
Inicialmente el proyecto contemplaba un rótulo plano, pero durante el proceso Luis tomó una decisión clave: convertirlo en un rótulo tipo cajón, lo que permitía ocultar el cableado existente, uno de los grandes problemas estéticos de la fachada.
Ahí el proyecto subió de nivel.

Proceso artesanal de rótulos tradicionales pintados a mano
El rótulo se fabricó íntegramente en mi taller de Alicante, comenzando por la estructura:
- Cajón inclinado fabricado a medida
- Contrachapado marino para exterior
- Molduras de madera maciza
- Acabado lacado con pinturas 2K para exterior

Durante todo el proceso, el cliente fue informado paso a paso: primero la fabricación del cajón, después el lacado y, una vez terminada la estructura, el trabajo sobre vidrio.
Por dimensiones y logística, el frontal se resolvió en dos vidrios independientes, facilitando transporte e instalación sin comprometer el acabado final.

Rotulación en vidrio con pan de oro y lettering tradicional
La rotulación se realizó a mano sobre vidrio, combinando distintas técnicas tradicionales:
- Pan de oro efecto espejo en los bordes de las letras
- Pan de oro mate en el interior inferior de cada letra
- Trama decorativa de escamas rotuladas a mano, una a una, en la parte superior del lettering
Este tipo de trabajo es característico de los rótulos tradicionales pintados a mano, donde cada letra se construye por capas, con tiempo, precisión y oficio. No hay atajos ni procesos automáticos: cada decisión influye en el resultado final.

Instalación y resultado final en fachada
El día del montaje, el estudio ya estaba pintado con los colores acordados previamente, lo que permitió ver el conjunto funcionando desde el primer momento.
La instalación se realizó en una sola mañana, encajando perfectamente estructura, vidrios y cornisa.

La cornisa superior fue la guinda del pastel: además de rematar estéticamente el conjunto, oculta por completo el cableado, logrando una fachada limpia, ordenada y coherente con la nueva identidad del estudio.
El equipo de Koinobori —joven, talentoso y con muchas ganas— estuvo presente durante todo el montaje. Resultado: cliente satisfecho y puertas abiertas para futuras intervenciones, como la decoración de los cristales de acceso.

Rótulos tradicionales pintados a mano: identidad que se nota
Este proyecto es un ejemplo claro de cómo los rótulos tradicionales no solo sirven para identificar un negocio, sino para transformar su presencia, reforzar su marca y transmitir oficio desde el primer vistazo.
Cuando el rótulo está bien pensado, bien construido y bien ejecutado, no es un añadido: es parte de la arquitectura del local.
